El nuevo Gabinete

Miércoles, noviembre 14, 2007

Como deben saber, hace poco se anunciaron los nombres de los ministros del Gabinete de CFK. Estas son mis opiniones al respecto.
  1. Me cae bien la designación de Martín Lousteau en Economía (e imagino que a Musgrave le debe caer todavía mejor). Una sorpresa, pero agradable. Cualquiera es mejor que el enfriador de Blejer (en este link, al que llegué gracias a Manolo, se pueden leer las lúcidas predicciones de Marito a principios del 2001).
  2. Obviamente, me parece desastroso que siga De Vido, a menos que sea cierto que planeen deshacerse de él en marzo, cuando pase el verano y su consecuente crisis energética.
  3. Si bien hubiese preferido que Ginés González García continuase al frente de Salud -he dicho varias veces que él es el mejor ministro de Kirchner-, prefiero que lo reemplace Ocaña antes que alguien como Nadalich o bien que se hubiese unificado Salud con Desarrollo Social, como se había venido hablando en estos días.
  4. La continuidad de Alberto Fernández, Carlos Tomada, Nilda Garré, Jorge Taiana y Alicia Kirchner me es indiferente.
  5. También me es indiferente la designación de Florencio Randazzo en Interior.
  6. Me cae muy mal que pongan al impresentable de Aníbal Fernández en Justicia.
  7. Me gusta que con Tedesco (¿será pariente de Chachi? No es un apellido tan común…) continuen las políticas de Filmus en Educación.
  8. Y lo mejor de todo es que vayan a crear un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Recuerdo que en el 2000 o 2001 hubo una propuesta de elevar esa área a rango de Ministerio, pero quedó en la nada y no se volvió a hablar más de ella. Parece que CFK piensa darle más importancia a la ciencia en su gobierno.
¿Qué nota le pondría a este futuro Gabinete? Un 6, que subiría a 7 si se va De Vido en marzo.
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Aborto y política

Viernes, octubre 5, 2007

Para quienes hayan venido leyendo Terra Incognita II, supongo que no resultará un secreto que yo estoy a favor de la despenalización del aborto. No obstante, como este post no es en defensa de mis ideas al respecto, me limitaré a decir que opino que es un asunto de mujeres.

En Argentina el aborto es ilegal desde la sanción del Código Penal en 1887. No sé si las leyes anteriores lo consideraban un delito, pero supongo que sí. Los artículos referentes al aborto fueron reformados varias veces, la última de las cuales tuvo lugar en 1984. El artículo 86, que es a la postre el más importante, data de 1922. A continuación trascribo el texto en vigencia en el Código Penal sobre el aborto (lo encontré en este link):

Artículo 85: El que causare un aborto será reprimido:
1. Con reclusión o prisión de tres a diez años, si obrare sin consentimiento de la mujer. Esta pena podrá elevarse hasta quince años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.
2. Con reclusión o prisión de uno a cuatro años, si obrare con consentimiento de la mujer. El máximum de la pena se elevará a seis años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.
Artículo 86: Incurrirán en las penas establecidas en el artículo anterior y sufrirán además, inhabilitación especial por doble tiempo que el de la condena, los médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos que abusaren de su ciencia o arte para causar el aborto o cooperaren a causarlo.
El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:
1. Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios;
2. Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.
Artículo 87: Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que con violencia causare un aborto sin haber tenido el propósito de causarlo, si el estado de la paciente fuere notorio o le constare.
Artículo 88: Será reprimida con prisión de uno a cuatro años, la mujer que causare su propio aborto o consintiere en que otro se lo causare. La tentativa de la mujer no es punible.

Conviene leer con mucha atención las palabras del inciso 2 del artículo 86. Tradicionalmente se consideró que éste establecía que en los casos de embarazos frutos de una violación a una mujer “idiota o demente”, el aborto no era punible. Pero desde hace unos años, ha surgido un grupo de juristas que consideran que el término “violación” es usado en el inciso 2 en forma general, y que el término “atentado al pudor” es el que se aplica únicamente a las embarazadas. Ergo, el inciso 2 del artículo 86 del Código Penal permite los abortos a los embarazos fruto de cualquier violación, no solo a una mujer “idiota o demente”.

Mi opinión personal sobre esa discusión es que probablemente los legisladores de 1922 pensaban únicamente en las violaciones a mujeres “idiotas o dementes”, no en todas las violaciones. Pero si ellos fueron tan imbéciles como para dejar un resquicio en el texto para permitir que no se penalicen los abortos a mujeres violadas, no hay por qué desaprovecharlo.

Lamentablemente, incluso en los casos en que no se discutía que la mujer embarazada estaba en las dos situaciones previstas claramente en el artículo 86, por correr riesgo su vida o por ser ella “idiota o demente”, los médicos no se atrevieron a practicar el aborto por las suyas, permitiendo la intervención innecesaria de la Justicia. Esta judicialización de los abortos no punibles llevó al Ministerio de Salud a elaborar un protocolo para asegurar que los hospitales públicos practiquen los abortos no punibles sin solicitar autorización judicial, como deberían haber hecho desde el principio. Después de todo, ¿en qué país serio hace falta pedir permiso a un juez para aplicar una ley?

Lo que cabe analizar ahora es la postura de las principales fuerzas políticas sobre el aborto. El PRO de Macri, Michetti y Murphy está en contra. La mayoría de los dirigentes del ARI están a favor pero su líder Elisa Carrió está en contra. Muchos en el kirchnerismo están a favor, pero tanto Kirchner como CFK se han pronunciado en contra. No se trata, en este último caso, de una oposición absoluta. El hecho de que hayan mantenido en el ministerio de Salud a Ginés González García -que está abiertamente a favor de la despenalización- y que nunca hayan tratado de modificar el artículo 86 para restringir su aplicación, o bien directamente de derogarlo, es signo de ello. Yo opino que están en contra por motivos personales (en el caso de CFK, por la traumática pérdida de un embarazo que vivió a mediados de los ’80), pero que prefieren no hacer nada en un sentido o en otro para ahorrarse conflictos.

Pero también sospecho que, después del 10 de diciembre, cuando González García deje de ser ministro de Salud para pasar a ser miembro de la Legislatura porteña (un verdadero desperdicio, a decir verdad), y, claro está, si CFK es elegida presidenta, podría haber un giro a la derecha en el tema del aborto. Hay dos nombres en danza para suceder a González García en el Ministerio: Juan Carlos Nadalich (que supuestamente es un católico muy devoto) y José Pampuro (que acabo de averiguar que se pronunció en contra en el 2005).

Espero que antes de dejar el Ministerio, González García consiga hacer aprobar y aplicar el protocolo para no judicializar los abortos no punibles, y que quienquiera que lo suceda no de marcha atrás con la medida.

(Actualización del 31/10/2007: Actualmente el nombre que más suena para reemplazar a González García en Salud es el del director del hospital Argerich y ex secretario de Salud porteño Donato Spaccavento, que en octubre de 2005 manifestó estar a favor de la despenalización)