Diálogo y consenso

Viernes, septiembre 18, 2009

Este gobierno es el más republicano que he conocido.

Este gobierno se autolimitó al crear la comisión de seguimiento de los decretos de necesidad y urgencia (DNU). Ahora los DNU están mucho más controlados que durante la fiesta menemista, cuando Carlos Saúl I podía hacer y deshacer a su antojo y tenía a todo el país acostumbrado a sus “decretazos”, cataratas de DNU que nos propinaba una y otra vez.

Este gobierno se autolimitó al nombrar cuatro jueces absolutamente independientes para la Corte Suprema, y establecer un mecanismo de audiencias públicas para los acuerdos del Senado.

Este gobierno se bancó que el Senado le votase en contra de una ley considerada, en ese momento, vital. Soporta lo que ningún otro gobierno ha tenido que soportar desde 1853 hasta la fecha: un vicepresidente abiertamente opositor.

Y esta semana, este gobierno acordó modificar 200 puntos en su proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA), consiguiendo así que tres bloques opositores como el del Partido Socialista (PS), Solidaridad e Igualdad (SI) y Proyecto Sur voten a favor del proyecto. Logró 146 votos, 17 más de los 129 necesarios para aprobar la ley.

¿Eso no es dialogar y consensuar? Eduardo Macaluse, Pino Solanas, Claudio Lozano y los demás legisladores no pueden de ningún modo ser calificados como kirchneristas. Pero estuvieron dispuestos a negociar para mejorar el proyecto; no intentaron lisa y llanamente cajonearlo hasta diciembre. Y el gobierno también estuvo dispuesto a negociar. Se dialogó y se llegó a un consenso. ¿No es eso lo que tanto se pide?

Mientras tanto, la oposición de centroderecha abandonó el plenario de comisiones primero y la sesión en el recinto después, intentando patéticamente deslegitimar la ley. Apenas 6 diputados que se oponían a la ley se quedaron en sus bancas, mientras el resto salía a dar su opinión en los canales de TV directamente afectados por la nueva ley. Con esto demostraron su absoluto desprecio por la democracia. Demostraron que les importa más hablar en el set de A dos voces frente a Bonelli y Silvestre que en el recinto de la Cámara de Diputados, frente a sus colegas, todos ellos elegidos por el pueblo. Demostraron que les importa más el rating que los votos, los televidentes que los ciudadanos, las tapas de los diarios que el texto de las leyes.

Desde acá creo que también corresponde elogiar a los 6 diputados que cumplieron con su deber y se quedaron en el recinto aún sabiendo que perdían. Los 3 diputados que votaron en contra y los 3 que se abstuvieron hicieron lo correcto.

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