Eumolpo y Erecteo

Miércoles, mayo 14, 2008

Cuando el rey Pandión de Atenas se enteró de los trágicos finales de sus hermanas Procne y Filomela y de su sobrino Itis, murió de pena y fue sucedido por su hijo Erecteo.

Ahora bien, una de las hijas que Erecteo había tenido con su esposa Praxítea se llamaba Oritia y era muy hermosa. Un día ella estaba bailando junto al río Iliso cuando Bóreas, el dios del Viento del Norte, apareció envuelto en un manto de nubes negras, la violó y la raptó, llevándosela a Tracia. Allí tuvieron dos hijos, Calais y Zetes (que si no me equivoco formaron parte más tarde de la expedición de los argonautas a Cólquide), y dos hijas llamadas Cleopatra y Quíone.

Un tiempo después, el dios Poseidón se enamoró de Quíone, se acostó con ella y la dejó embarazada, pero la muchacha, temiendo irritar a su padre, arrojó al bebé al mar. El niño, llamado Eumolpo, fue salvado y enviado a Etiopía por Poseidón. Eumolpo se crió en la casa de Bentesicime, hija de Poseidón y de su esposa Anfitrite. Cuando llegó a la mayoría de edad, su hermanastra lo casó con una de sus hijas, pero Eumolpo tuvo un romance con otra de ellas, de modo que Bentesicime lo desterró a Tracia. El rey de aquel país, Tegirio, le dio refugio en su corte, pero Eumolpo conspiró sin éxito para destronarlo y tuvo que huir a Eleusis.

Allí, Eumolpo se enmendó por completo y se convirtió en un hombre más virtuoso (o al menos aprendió a disimular mejor sus vicios). Fue ordenado sacerdote de los Misterios de las diosas Perséfone y Demeter, y su piedad llegó a conmover al propio Tegirio, quien lo perdonó por su traición y le legó el trono.

Años más tarde, estalló una guerra entre Atenas y Eleusis, y Eumolpo, en parte por agradecimiento a los eleusinos y en parte por ambición, dirigió sus ejércitos para atacar la ciudad de su bisabuelo Erecteo. Eumolpo deseaba conquistar el trono ateniense y ser así rey de Atenas y de Tracia. Alarmado, Erecteo consultó a un oráculo, quien le dijo que si deseaba vencer a Eumolpo tendría que sacrificar a su hija Otionia a Atenea. La princesa aceptó sacrificar su vida en pos de la victoria de su padre y fue inmolada; posteriormente otras dos hijas de Erecteo llamadas Pandora y Protogenia se suicidaron, ya que habían jurado que si una de ellas tres moría violentamente, las otras dos morirían también.

En la batalla que siguió Erecteo derrotó y asesinó a Eumolpo. Indignado, Poseidón hizo que su hermano Zeus vengase a su hijo matando a Erecteo con un rayo. La corona ateniense pasó a Cécrope, quien según algunas versiones era hijo y según otras hermano de Erecteo. La ciudad de Eleusis se convirtió en vasalla de Atenas en todo salvo en el manejo de sus célebres Misterios. El hijo menor de Eumolpo, Cérice, lo sucedió como sacerdote y sus descendientes heredaron aquel sacerdosio durante varias generaciones más.

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One Response to “Eumolpo y Erecteo”

  1. Dinorider Says:

    me pregunto como habria sido la historia en realidad, vos sabés, con gente de carne y hueso. .. y todo

    reloca la historia


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