Diario de los muertos (2007)
Sábado, Mayo 17, 2008

El jueves a la noche fui a ver la última película de zombies de George Romero. Casi siempre, después de ver una película, corro a Internet a leer críticas sobre ella y luego trato de formar mi propia opinión. La verdad es que en este caso mi punto de vista difiere en mucho de los de los demás. Casi todos consideran que Diario de los muertos es muy inferior a sus “hermanas mayores” -me encanta usar ese término en el terreno cinematográfico-, las legendarias La noche de los muertos vivientes (1968), El amanecer de los muertos (1978), El día de los muertos (1985) y la más reciente Tierra de los muertos (2005).

Pues bien, yo no vi La noche de los muertos vivientes ni El amanecer de los muertos -sí vi las remakes que hicieron de ambos films en 1990 y 2004-, pero de lo que estoy seguro es que Diario de los muertos es muchísimo mejor que El día de los muertos y Tierra de los muertos. Aplicar la técnica de cámara en mano a una película de zombies es verdaderamente innovador, a pesar de que muchos lo desdeñaron como una mera copia de The Blair Witch Project y Cloverfield.
Diario de los muertos consiste en lo que podríamos llamar una película dentro de otra película. Un grupo de estudiantes de cine filmando una película de terror de muy bajo presupuesto en el medio del bosque, cerca del campus de su universidad, se enteran de que en todo EUA los muertos están volviendo a la vida. Aterrados, los chicos quieren volver a sus respectivos hogares, pero Jason, el director de la película, decide emprender un nuevo proyecto: filmar todo lo que está ocurriendo y convertirlo en un documental, La muerte de la muerte.

Así, Diario de los muertos nos ofrece un único punto de vista, el de este grupo de estudiantes. Incluso cuando vemos filmaciones de otras personas, se trata de videos descargados de Internet, seleccionados y editados por Jason y su equipo. O sea, ellos elijen qué mostrarnos y qué no. Se trata de una subjetividad deliberada que emparenta a la criatura de Romero con Puntos de vista (el propio Romero las comparó en un reportaje hace poco). Hay momentos antológicos, como la cuando se encuentran con el amish sordo o con un grupo paramilitar negro, o las escenas del profesor borracho que viaja con ellos.
Otra cosa interesante de Diario de los muertos es que el viejo maestro reafirma todas las reglas del universo que él creó hace cuarenta años y que siente que han venido siendo “violadas” por otros directores. O sea:
- Por un fenómeno desconocido, todas las personas que mueren regresan a la vida como zombies (aunque en la película no se los denomina con ese término sino sencillamente “muertos”). No hay ningún virus ni nada por el estilo. Uno no precisa haber sido mordido por un zombie para convertirse en uno, basta con morir de cualquier forma que no sea un disparo en la cabeza.
- La única forma en que un zombie muere -y permanece muerto- es destruyendo su cerebro, ya sea con balas, flechas, clavándole algún objeto afilado o echándoles ácido (todas estas variantes se producen a lo largo del film).
- Los zombies no corren (a diferencia de los de 28 days/weeks later y de la remake de El amanecer de los muertos), sino que se mueven con gran lentitud y “solamente” son peligrosos cuando se juntan en grandes números y/o cuando atacan por sorpresa y/o en lugares cerrados.
Un argumento curioso que leí varias veces de parte de gente que quería descalificar Diario de los muertos es que Romero filmó esta quinta parte de su “Saga de los Muertos” por motivos puramente comerciales. Lo cierto es que comparando Diario de los muertos con su inmediata predecesora, Tierra de los muertos, uno no puede evitar llegar a la conclusión de que esta última película es la menos comercial de las dos. Tierra de los muertos, según nos informa Santa Wikipedia, costó 16 millones de dólares y estaba protagonizada por actores conocidos como Dennis Hopper, John Leguizamo y Asia Argento. Diario de los muertos costó “apenas” 2 millones y sus protagonistas son actores jovenes y sin demasiada experiencia previa; al único que reconocí de un film anterior es al que hace de Jason, que también hizo del novio de Emily Rose en -valga la redundancia- El exorcismo de Emily Rose.
Así que a pesar de todo lo que he leído, opino que Diario de los muertos merece un 9,50.





