¿No es posible que, consciente o inconscientemente, los militantes arreados desde el Conurbano para el acto en apoyo a la presidenta CFK hayan estado defendiendo sus propios intereses de clase? Al fin y al cabo, como creo que señaló Mario de Palermo, estos muchachos pertenecen al sector social y al lugar geográfico más golpeados y perjudicados por el lock out y el desabastecimiento de alimentos de los piqueteros paquetes. Conviene pensarlo dos veces antes de demonizar el choripán.

Y la verdad es que después de leer notas como esta de parte de un medio electrónico supuestamente progresista -insisto: no hay nada más peligroso que un progre cuando demuestra que al final de cuentas no es tan progre-, no puedo evitar sentir simpatía hacia esos borrachos y drogadictos (lo único que les faltó a mis amigos de Perfíl.com para igualarse en el terreno de las descalificaciones al Hermano Daniel fue acusarlos de homosexuales).

Otra cosa: este dibujo quizá no sea un mensaje “cuasi mafioso”, como dijo CFK en su arenga, pero que es una forreada, es una forreada. Si me dibujasen a mí de esa manera, lo interpretaría como tal y lo putearía al autor en todos los idiomas; y sospecho que lo mismo harían muchos de los que hoy hacen fila para defender al pobre Menchi Sabat (quien de paso es muy sobreestimado; la única originalidad de toda su carrera fue dibujar una y otra vez en los ‘90 al Ciervo de Anillaco aferrado al sillón de Rivadavia).